¿Qué tipos de facturas existen y para qué sirve cada una?
En Argentina, existen distintos tipos de facturas, cada una con características, requisitos y usos específicos. Emitir la factura correcta es obligatorio según tu condición fiscal y la de tu cliente, y es clave para evitar errores con la AFIP, rechazos o multas.
Los tipos de facturas en Argentina están regulados por la AFIP y son utilizados tanto en operaciones comerciales como en servicios profesionales. Si vendés productos, prestás servicios o administrás un emprendimiento, entender cómo funciona cada tipo te ayuda a mantener tu actividad en regla.
Tipos de facturas en Argentina según la AFIP
La AFIP clasifica las facturas en diferentes letras (A, B, C, E, M, T), cada una con fines específicos. Estas letras aparecen en la esquina superior de cada factura y determinan el régimen fiscal de quien emite y recibe el comprobante.
A continuación, te explicamos los principales tipos de facturas AFIP:
✅ Factura A
- ¿Quién la emite? Responsables Inscriptos en el régimen general.
- ¿A quién se dirige? A otros Responsables Inscriptos.
- ¿Incluye IVA? Sí, discriminado.
- ¿Para qué sirve? Permite a quien la recibe tomar el crédito fiscal del IVA.
Ejemplo: un proveedor mayorista que le vende mercadería a una empresa.
✅ Factura B
- ¿Quién la emite? También la emiten Responsables Inscriptos.
- ¿A quién se dirige? A consumidores finales, monotributistas o exentos.
- ¿Incluye IVA? Sí, pero no discriminado.
- ¿Para qué sirve? No permite computar crédito fiscal.
Ejemplo: un diseñador gráfico que le factura a un consumidor final por sus servicios.
✅ Factura C
- ¿Quién la emite? Monotributistas.
- ¿A quién se dirige? A cualquier cliente (empresa o consumidor final).
- ¿Incluye IVA? No, ya que el régimen simplificado no lo contempla.
- ¿Para qué sirve? Para registrar operaciones sin IVA.
Ejemplo: un artesano monotributista que factura a una pyme.
✅ Factura M
- ¿Quién la emite? Contribuyentes con inconsistencias fiscales según AFIP.
- ¿A quién se dirige? A Responsables Inscriptos.
- ¿Incluye IVA? Sí, y además obliga al comprador a hacer una percepción adicional.
- ¿Para qué sirve? AFIP la impone como medida preventiva hasta regularizar la situación.
✅ Factura E
- ¿Quién la emite? Exportadores.
- ¿A quién se dirige? A clientes en el exterior.
- ¿Incluye IVA? No.
- ¿Para qué sirve? Para operaciones de exportación de bienes o servicios.
✅ Factura T
- ¿Quién la emite? Sujetos obligados a emitir comprobantes por prestaciones turísticas a turistas extranjeros.
- ¿A quién se dirige? No residentes.
- ¿Incluye IVA? No, por tratarse de ventas con tratamiento impositivo especial.
Tipos de facturas A, B y C: diferencias clave
Estas son las más usadas y suelen generar confusión. Acá un resumen rápido:
| Tipo | Quién la emite | A quién se entrega | Incluye IVA | Permite crédito fiscal |
| A | Responsable Inscripto | Responsable Inscripto | Sí (discriminado) | Sí |
| B | Responsable Inscripto | Consumidor final / Monotributista / Exento | Sí (incluido) | No |
| C | Monotributista | Cualquier cliente | No | No |
Saber cuál emitir depende de tu situación frente al IVA y la de tu cliente. Consultar el padrón de AFIP o usar el Facturador Electrónico puede ayudarte a evitar errores.
Tipos de facturas en contabilidad
En contabilidad, los tipos de facturas comerciales también se pueden clasificar según el momento de la operación:
- Factura proforma: no tiene valor fiscal, se usa como propuesta comercial.
- Factura de venta: documento principal para registrar una operación comercial.
- Factura de crédito: se emite con fecha de pago diferida (muy usada en el sistema B2B).
- Factura rectificativa (nota de crédito o débito): corrige errores o actualiza montos.
- Factura de exportación: para ventas al exterior.
Aunque algunas no tienen validez fiscal en Argentina, son parte esencial de la gestión comercial y contable, especialmente en empresas.
Cómo saber qué factura tengo que emitir
Si estás registrado ante la AFIP, la forma más fácil de saber qué tipo de factura debés emitir es consultando tu condición fiscal y la de tu cliente. Podés hacerlo de estas maneras:
- Consultar el padrón de AFIP con CUIT: te indica si el destinatario es Responsable Inscripto, monotributista o exento.
- Revisar tu constancia de inscripción: indica si estás en el régimen general o simplificado.
- Usar un sistema de facturación electrónica: te guía automáticamente según el caso.
Recordá que emitir una factura incorrecta puede derivar en sanciones, rechazos o la pérdida del crédito fiscal por parte del receptor.
¿Qué pasa si soy Responsable Inscripto y no puedo emitir Factura A?
Es una situación bastante común. Las causas pueden ser:
- Falta de presentación de declaraciones juradas.
- Inconsistencias en tu historial fiscal.
- Alta reciente como Responsable Inscripto.
- Evaluación negativa en el SIPER (Sistema de Perfil de Riesgo).
En esos casos, AFIP puede restringir la emisión de factura A y obligarte a emitir Factura M temporalmente. Para resolverlo:
- Regularizá tu situación fiscal.
- Consultá a tu contador.
- Presentá la documentación solicitada por AFIP.
Una vez corregidas las inconsistencias, podrás volver a emitir Factura A normalmente.
¿Hay diferencias entre factura física y factura electrónica?
Sí. Aunque ambas tienen valor legal, desde hace años la factura electrónica es obligatoria para casi todos los contribuyentes, salvo casos muy puntuales. Las principales diferencias son:
- Factura física: impresa en papel con CAI (Código de Autorización de Impresión). Ya casi no se utiliza.
- Factura electrónica: se emite online, lleva CAE (Código de Autorización Electrónico) y puede enviarse por email.
La factura electrónica agiliza procesos, reduce errores y permite una mejor fiscalización por parte de la AFIP. Además, tiene ventajas ecológicas y de gestión.
Conocer los tipos de facturas existentes en Argentina es fundamental para emitir comprobantes correctamente y cumplir con las obligaciones fiscales. Factura A, B, C, E, M o T: cada una tiene su función según el tipo de contribuyente, la operación y el régimen impositivo.
Tanto si sos emprendedor, comerciante, profesional o empresa, manejar bien este tema te permite evitar multas, aprovechar beneficios fiscales y proyectar una imagen más profesional ante tus clientes. Y si todavía tenés dudas, recordá que siempre podés consultar con un contador o en el sitio oficial de la AFIP.







